Dios mandó su Hijo para que el mundo se salve por él

(11/04/18) Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.



Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-21):
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor
Gloria a ti Señor Jesús.-

Volvió y dio gracias a Jesús

(14/11/18) Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.



Los Ángeles vienen del cielo con rostro de mi Padre celestial

(02/10/18) Jesús dijo: "Sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial".



El más pequeño de vosotros es el más importante

(01/10/18) Jesús dijo: "El más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande".